Ayer se cumplió una semana del fin de nuestra pesadilla, Marc, Jordi y yo ya estamos en casa, pero el sufrimiento de miles de personas continúa. Nosotros que tenemos la oportunidad de explicar nuestra historia lo queremos hacer para contribuir a la reflexión sobre lo que ha pasado. Queremos dejar nuestro testimonio por los miles de personas que ya no lo podrán hacer nunca y por los miles de personas que tardarán mucho tiempo en estar en condiciones de poder explicar su historia pero que necesitan ayuda inmediata.
No podemos olvidar a las personas con las que compartimos los peores momentos de angustia atrapados en el Centro de Convenciones de New Orleans a la espera de un rescate que tanto tardó en llegar. Nosotros sabíamos que todo acabaría al salir y éramos conscientes de ser afortunados... ellos estaban en una situación mucho más dramática, habían perdido la casa y no sabían si sus parientes y amigos habían logrado sobrevivir.
Ahora nosotros ya estamos en casa pero mucha gente continúa en centros de refugiados dónde deberán vivir al menos varías semanas.
Durante estos días han contactado con nosotros muchos medios de comunicación. No los hemos podido atender todos. Es otro de los motivos por los que Jordi y yo hemos escrito estas líneas, agradeciendo la atención que los medios nos han ofrecido y que han permitido la denuncia de todo aquello que no se ha hecho bien en esta crisis humanitaria sin precedentes en Estados Unidos.
Pedimos a estos medios y a la opinión pública que continúen pendientes de las condiciones de vida y de la historia de todas estas personas.
Día 27/08/2005. Llegada A Nueva Orleans: Al fin dejamos atrás al Katrina... en Miami
Llegamos a Nueva Orleans contentos por haber dejado por fin el Katrina atrás en Miami. Según las noticias, el huracán había aumentado de intensidad en el mar y no se descartaba que pasara por Lousiana, sin embargo se calculaba que llegaría tras irnos de la ciudad.
Al salir del aeropuerto de Nueva Orleans nos sorprende que muchos coches salgan de la ciudad, sin embargo no sabemos la razón.
Este primer día nos alojamos en el Bed&Breakfast y paseamos un poco por el French Quarter, las tiendas se estaban preparando para el huracán, tenían protecciones de madera en los escaparates … cenamos en un restaurante en el centro histórico atestado de gente. Por la noche recibimos noticias de que el Katrina llegaría antes de lo previsto. Decían que el 28 ya empezaría la tormenta y que el momento álgido sería el día 29 desde la una de la madrugada a la una del mediodía. De buena mañana nos ponemos en alerta y llamamos a la compañía aérea para cambiar el vuelo. Tras largas discusiones por que nos decían que nuestro vuelo todavía no estaba cancelado y no podían hacer cambios -incluso nos preguntaron con sorna si teníamos una bola de cristal para saber que vendría un huracán- conseguimos que nos dieran plazas para el vuelo del día 28 a las 17h. Dormimos tranquilos pensando que al día siguiente saldríamos de Nueva Orleans muchas horas antes de que lleguara el huracán.
Día 28/08/2005. Día intenso: el “tenemos que salir de aquí cómo sea” se transforma en : “debemos conseguir provisiones mínimas”
El día 28 nos levantamos temprano para hacer las maletas e ir al aeropuerto pero cuando llamamos a información nos dicen que se ha cancelado nuestro vuelo y que no hay ningún otro avión para salir de Nueva Orleans antes del huracán. Nos dan plaza en un vuelo para el día siguiente.
En este momento empieza nuestra angustia y lucha por salir de la ciudad. Hacemos todo tipo de gestiones para intentar salir: buscar un vuelo o alquilar un coche, todo está cerrado ...
Intentamos telefonear al Consulado y a la embajada española. Era domingo y no encontrábamos a nadie pero conseguimos contactar con el Ministerio de Exteriores que empezó a hacer gestiones. Nos aconsejan que si no podíamos marchar nos alojáramos en un hotel grande. Se consideraba que un edificio grande podría aguantar el huracán y allí nos proporcionarían un mínimo de comida. Intentamos también ir al consulado pero las comunicaciones eran difíciles.
La responsable de B&B nos echaba a la calle. Dijo que había un huracán y que teníamos que irnos de allí. Le explicamos que intentaríamos encontrar un coche o hotel grande en el centro...
Y eso intentamos. Nos dirigimos hacia el centro dónde prácticamente estaba todo cerrado. Conseguimos desayunar después de hacer una larga cola en la única cafetería que quedaba abierta. Visitamos diferentes hoteles pero no hay ninguno que acepte el alojamiento de más personas. En un de los grandes hoteles lo dicen claramente: no aceptan a las personas sin reserva previa por que no quieren tener responsabilidad civil.
Nos parecía increíble, se aproximaba un huracán de nivel 5, decían en la televisión que reventaría ventanas y puertas... ¿y no aceptaban alojarnos en un gran hotel de hormigón dónde estaríamos más seguros?
Finalmente a las 14.00h nos resignamos a quedarnos en el B&B y allí regresamos. Vemos como las horas pasan, no conseguíamos alojamiento en un hotel y tampoco tenemos nada para comer. Cogemos el único taxi que queda en la puerta de un gran hotel y le pedimos parar de camino para comprar algo de comida, sin embargo no queda nada abierto... ni las tiendas, ni las gasolineras.
En el B&B nos encontramos con la responsable que después de una larga conversación permite que nos quedemos consciente de que no tenemos otro lugar donde ir. Convencerla no fue fácil e incluso hizo falta ir a buscar el recibo para demostrar que nos habían cobrado por adelantado dos días y teníamos derecho a dormir allí aquella noche. Nos dió las llaves de la casa de al lado para poder dormir en una habitación del piso de arriba. Allí estaríamos más protegidos de la posible inundación y a la vez quedábamos más protegidos del viento dado que la habitación estaba en la parte de atrás del edificio.
Como comida nos dejó dos paquetes de panecillos -que no llegaban a ser pan-, un puñado de uvas y un bidón de 4 galones (19 l) de agua. No nos podíamos creer que nos hubiera dejado aquella cantidad miserable de comida para 3 personas durante más de un día pero teníamos que seguir sonriendo y mostrar agradecimiento... al fin y al cabo no nos había dejado en la calle!!!
Dado que todavía era de día teníamos poca comida y mucha hambre, salimos en busca de alguna tienda.
Por suerte nos encontramos con una pareja de universitarios que pasaban por allí en coche. Al vernos en aquellas calles ya desérticas, nos preguntaron que hacíamos y nos acompañaron a una gasolinera abierta. Pudimos comprar provisiones para 24 horas que eran las que más o menos calculamos necesitábamos cubrir hasta la salida del avión. No quedaba demasiado por escoger pero compramos un paquete de cereales, un litro de leche, un par de latas de sardinas, una lata pequeña de salchichas, una lata de lo que pensábamos era carne y resultó ser salsa picante para carne, mantequilla de cacahuete, una bolsa pequeña de patatas, una linterna y tres velas ...
Éstas son las provisiones escasas que en ese momento eran para pasar de 24 a 36 horas 3 personas.
En la larga caminata hasta el “Bed&Breakfast” prácticamente no nos cruzamos con nadie; estábamos preocupados. Al llegar, eran las 16h, racionamos la poca comida que teníamos y nos preparamos para pasar la noche en la que tenía que venir el huracán Katrina... tapar las ventanas -que no tenían persiana- con toallas, preparar las cortinas para mirar de minimizar el efecto en el caso de que los vidrios se rompieran por la fuerza del viento tal y como decían en la tele que podía pasar...
Los propietarios de la casa cuando marcharon sin avisarnos nos cortaron la corriente... ni teléfono, ni luz, ni aire acondicionado. Por suerte encontramos el interruptor general para volverla a conectar.
Viendo la televisión supimos que si Nueva Orleans quedaba al Oeste del Katrina los daños serían fuertes pero si quedábamos al Este del ojo del huracán entonces los daños serían devastadores. Teníamos miedo, en los programas de TV iban calculando trayectorias y especulaban pero no decían nada claro, aunque en general apostaban por quedar al Oeste, es decir, el huracán sería fuerte pero no devastador. El horario previsto de paso era las 6 AM del día 29 y todo se habría acabado a la 1 PM del mismo día.
Esperando que la trayectoria final del huracán no arrasara la ciudad nos dormimos cuando sólo habían empezado las primeras lluvias.
Día 29/08/2005. Viviendo el huracán. Reconocimiento posterior: no había para tanto.
A las 4 de la madrugada estábamos en pleno huracán y se fue la luz. Eran los momentos más fuertes del Katrina y teníamos miedo cada vez que notábamos una ráfaga de viento. Al cabo de un rato nos trasladamos de habitación porque empezaron las goteras y peligraba el falso techo. Justo cuando acabamos el traslado con nuestras cosas cayó una parte del techo de la habitación donde dormíamos.
A las 9 de la mañana ya habíamos almorzado y el huracán había pasado. Fue nuestro primer golpe de fortuna, finalmente Nueva Orleans había quedado al Oeste del ojo del huracán y no había arrasado la ciudad. ¡Estábamos vivos!. Comprobamos cómo su paso había dejado árboles caídos, ramas rotas y pequeños daños en las viviendas pero no se había inundado nada.
Convencidos de que al día siguiente salíamos de allí dimos una vuelta ya con cierta tranquilidad para ver cómo había quedado la ciudad. Muchas personas hicieron lo mismo... en el centro había mucha gente, vimos destrozos importantes pero todo había aguantado.

Por la tarde volvimos hacia el B&B antes de que cayera la noche, momento que nos parecía más peligroso. Nos llamó la atención el hecho de que tras tantas horas desde el paso del Katrina no se hubiera empezado a recoger nada, ni siquiera un árbol... no se podía ni pasar por la calle.
Cenamos algo de pan con salsa de tomate picante, era poco pero nosotros creímos que sería la última comida en el B&B y empezó nuestra primera noche a oscuras.
¡Fue una noche horrorosa! Estábamos en una zona pantanosa con alta temperatura, una humedad insoportable y todo estaba lleno de mosquitos. El huracán había reventado la puerta de atrás de la casa y cualquiera podía entrar a robarnos o hacernos daño. Teníamos miedo.
Día 30/08/2005. Inundación de Nueva Orleans y angustia por no poder salir
Cuando por fin amanece vamos a las cabinas de la gasolinera para llamar a la compañía aérea. Nos comunican que han cancelado nuestro vuelo. Teníamos que salir de allí cómo fuera y llamamos otra vez al Ministerio de Exteriores para que nos ayuden a salir. Nos dicen que en una hora nos darán información para ver si nos pueden sacar de allí en coche.
Una mujer que viene del Downtown nos cuenta que se ha inundado. Volvemos al B&B y otras personas nos explican que todo está inundado. Los vecinos salen al patio con la radio a todo volumen. Escuchamos que se ha inundado la ciudad y el aeropuerto, que no se puede ni salir ni entrar a la ciudad.
Seguimos en contacto con el Ministerio. Ha sido siempre una compañía y apoyo en los días más duros. Nos dicen que parece que la residencia del Cónsul se ha inundado y que no se le puede localizar. Esto hace más complicado el apoyo para salir de la ciudad puesto que no hay nadie desplegado en la zona. A partir de entonces tenemos contacto con la Embajada en Washington.
Viendo que los vecinos traen el coche lleno de comida; preguntamos por algún lugar donde comprar alimentos ... nos indican una tienda a sólo tres bloques, en la Calle San Charles, calle principal de nuestro barrio. Desde allí hacemos también nuestras llamadas por teléfono y comprobamos como no se trata de una tienda abierta sino saqueada y rota por los robos de la gente... por lo tanto no tendremos comida.
Vemos un pequeño bar abierto dónde entramos y tomamos un refresco; uno de los clientes tiene un plato de patatas fritas calientes y recién hechas... ¡¡¡uff!!! Un plato así nos parece una maravilla, convencemos a la propietaria para que nos sirva uno para nosotros, fue nuestra comida, hacía días que no comíamos nada caliente.
Desde el bar hicimos varias llamadas pero tuvimos que empezar a restringir todavía más el teléfono al descubrir el límite de recarga diaria de la tarjeta de prepago de teléfono por cada tarjeta de crédito: 50$.
No llamábamos a ningún móvil en España y estábamos poco tiempo en cada llamada. Contactamos con nuestras madres para decirles que habíamos sobrevivido al huracán... un minuto por llamada. Ana -la madre de Marc- no estaba en casa y dejamos el mensaje a la madre de Jordi. Disponíamos de 100 minutos en EEUU, 20 min. para llamar a los teléfonos fijos de España y 4 minutos a móviles.
No parábamos de intentar encontrar formas para salir: llamamos a una empresa de taxis por si nos podían llevar hasta el aeropuerto o a unos km fuera de Nueva Orleans pero nos dicen que no hay taxis disponibles; también intentamos buscar soluciones con la embajada para que nos vengan a recoger pero las autoridades americanas prohiben ese día la entrada a la ciudad.
Durante todo el día no paramos de hacer gestiones utilizando las cabinas. Ya nos quedaban pocos minutos de teléfono y acordamos con la embajada que nos llamaran ellos. La cabina y el B&B eran nuestros puntos de encuentro. Recibíamos las llamadas de la embajada periódicamente. Nuestro gobierno había informado del punto dónde estábamos al Departamento de Estado Norteamericano y debíamos estar pendientes ante la posibilidad de que pudieran venir a buscarnos.
El día pasaba y la situación empeoraba, parecía la ciudad de los muertos vivientes, la mayoría de gente estaba robando o desesperada. Teníamos hambre y miedo, la policía pasaba de largo. A media tarde llamamos a Montse, estábamos desesperados y el oír el nombre de un amigo suyo me hizo pensar que ella nos podría ayudar. Es periodista de internacional, ha estado en varios conflictos, quizás podía apoyarnos y ayudarnos a hacer gestiones de una manera más fluida. Nosotros cada vez teníamos que restringir más el tiempo de llamadas, los minutos se agotaban. La llamé y le pedí que me contactara con urgencia al teléfono 504 **** de los EEUU "estamos en Nueva Orleans y necesitamos tu ayuda” -le dije- y en un minuto sonaba el teléfono de nuestra cabina.
Pasamos horas y horas allí para hacer gestiones hasta que se hizo de noche. Desde el momento en que supimos que no teníamos vuelo hicimos todo lo posible por salir. Pensábamos que no podríamos pasar otra noche en esas condiciones. Por otra parte, a medida que las horas pasaban la situación de la ciudad se complicaba más. Ya casi no pasaba policía, las personas que quedaban por la calle nos parecían más peligrosas, se habían generalizado los saqueos a tiendas y restaurantes, la gente estaba mucho más desesperada y violenta, y nosotros no teníamos comida.
Se hizo de noche y volvimos al B&B. Una pareja que había parado en la cabina y que nos vio desesperados nos dio unas golosinas y unas galletitas saladas.
Jordi salía a ratos al patio a escuchar la radio de los vecinos para tener información:
- las autoridades anuncian que no se puede salir a la calle por la noche bajo amenaza de disparar. Nos parece increíble que piensen en disparar en lugar de repartir comida en los barrios dónde la gente está desesperada.
- confirman que las autoridades han prohibido salir y entrar de la ciudad.
- nuestro barrio era una de las pocas zonas que no se habían inundado
- hablan de la situación en el Estadio SuperDome. Cuentan que la gente no tiene agua ni luz y que se ha inundado.
Nosotros estamos mal -pensamos- pero al fin y al cabo hemos tenido suerte: Estábamos en una de las pocas zonas de la ciudad no inundadas, en realidad nuestra situación era mucho mejor que la de los miles de personas que se habían trasladado al SuperDome. Teníamos una cama y agua corriente y ellos no tenían nada. No acabábamos de entender cómo era posible que se hubiera enviado al estadio a las personas para protegerse del huracán y se no hubiera hecho ninguna previsión: Hacía 2 días que estaban sin agua corriente, luz, agua, comida... no entendíamos cómo podían tenerlos en aquellas condiciones, pero tampoco entendíamos por que la gente que hablaba por la radio no lo criticaba y les pareciera una situación “normal”.
Éramos de las personas afortunadas pero nos esperaba otra vez una noche horrible en el B&B. Con el calor y el miedo casi no podíamos dormir. La dulzura del Jordi explicándonos un cuento bajo la luz de las velas ayudó a tranquilizarnos y a dormir un rato.
Día 31/08/2005. Huida hacia el Convention Center y primer día desamparados/as
Nos levantamos poco después de que aparecieran los primeros rayos de luz. Pasábamos mucha calor pero ya no había posibilidad de ducharnos... ya no había agua.
De nuevo nos dirigimos a las cabinas para continuar haciendo gestiones para poder salir de allí. La situación era todavía más precaria, el agua salía de las cloacas y formaba charcos sucios llenos de insectos, alguna calle próxima a la nuestra se había inundado.
Al cabo de un rato empezamos a ver como muchas familias enteras se iban, llevando sus cosas. En dos ocasiones alguien que pasaba en coche paró para avisarnos de que el agua venía... o nos marchábamos rápidamente –nos dijeron- o moriríamos.
Empieza el éxodo
Teníamos miedo. Pero estábamos en un punto localizable y debíamos consultar a nuestro gobierno antes de movernos. Al cabo de un rato recibimos la llamada del departamento de emergencias consulares del Ministerio y nos indican que las autoridades americanas han dicho que debíamos irnos inmediatamente. Se trataba de una evacuación obligatoria y debíamos dirigirnos a uno de los 10 puntos de evacuación ante el peligro inminente de que se rompiera otro dique y se inundara completamente la ciudad. Salimos literalmente corriendo.
En pocos minutos recogimos nuestras cosas del B&B y salimos desesperados siguiendo a la gente que también corría por la calle. Un policía nos indica que vayamos al Centro de Convenciones. Aquella larga caminata fue uno de los momentos mas difíciles... cargados, con mucho calor y pensando que el agua podía llegar en cualquier momento y nos ahogaríamos.
Al fin llegamos al Centro de Convenciones y cual fue nuestra sorpresa al comprobar que... allí... ¡¡¡no había nadie!!! En la puerta del Hall H encontramos un grupo de coches de policía parados. Les preguntamos dónde debíamos ir y nos respondieron que no lo sabían, que también estaban perdidos. Uno de ellos hizo una llamada y nos dijo que nos dirigiéramos al Hall A ( el centro tiene más de un kilómetro de largo, los módulos estaban ordenados alfabeticamente: A, B, C ..., estábamos en el otro extremo). Nos vieron tan desesperados y sudados que nos ofrecieron una botellita de agua a cada uno. Tuvimos suerte de disponer de ella ya que fue la única de la que pudimos disponer durante unas cuantas horas.
En el Hall A había un grupo numeroso de personas en el exterior. “¿Dónde se hacen las colas? ¿Y los helicópteros? ¿Como está organizada la evacuación?” Nadie sabía nada. Paramos a varios coches de policía de los que pasaban continuamente por la calle, unos decían que tampoco tenían información, otros nos aseguraron que debíamos esperar allí y ya nos vendrían a evacuar..
Llegada al C.C,¿Centro de Convenciones o Campo de Concentración?
Las horas pasaban, centenares de personas iban llegando al edificio, teníamos sed y hambre.
Desde una cabina situada en el interior del Centro de Convenciones íbamos llamando regularmente a la embajada como había sido nuestra pauta hasta entonces (cada 2 h) para indicar dónde estábamos por si nos venían a recoger. A primera hora de la tarde nos dijeron que el gobierno de Estados Unidos les había asegurado que organizarían una evacuación rápida del Centro antes de la noche.
Lo que veíamos nos parecía increíble. No había ningún tipo de organización... al menos desde los servicios públicos por que, por otra parte, en seguida apareció un hombre que había preparado un "chiringuito" para vender a precios desorbitados comida que calentaba en un hornillo de camping. Se formaban unas colas inmensas y aquella comida no daba ninguna garantía. Nos pareció -y lo comentamos- una muestra evidente del “capitalismo salvaje”... ¿como alguien puede “aprovecharse” de que estemos allí sin comida para poner precios tan altos?, ¿Cómo se puede atrever a hacer negocio en tales circunstancias?.
Economía salvaje de mercado
Lo que íbamos viendo nos recordaba una situación cotidiana del denominado “tercer mundo”. Veíamos a la gente agolpada, desesperada, esperando en los vestíbulos. Comentamos: ”imagina que ves esta imagen y te preguntan de qué país es... Seguro que el último país que se te ocurriría decir es EEUU”.
Por ello hicimos esta primera foto mientras una y otra vez repetíamos lo increible que nos resultaba la situación. En el Centro de Convenciones éramos casi los únicos blancos, junto con algunos viejos y enfermos que iban trayendo en camiones de mudanzas. En aquel lugar sólo había negros pobres y enfermos...¿lo que habíamos visto en las películas de esclavos persistía en Louisiana?, ¿estábamos viviendo el día a día cotidiano del cuarto mundo oculto en ese país?
Fueron horas especialmente duras. Seguía sin haber ningún tipo de organización, ni agua, ni comida. A medida que el tiempo pasaba teníamos más sed y hambre, la gente empezó a asaltar el centro comercial anexo al edificio. A media tarde todo el mundo llegaba helados. Jordi salió a mirar... alguien había robado un camión de helados, lo habían aparcado en la puerta y unos chicos se encargaron de repartirlos. Fue nuestra comida de aquel día. Teníamos mucha sed y Jordi fue a coger un caja de botellitas de agua. De pronto escuchamos ruidos y gritos... ¡¡Eran los autocares!! ¡¡Al fin podríamos marchar de ese lugar horrible!!! Pero en seguida vimos que tan sólo llegaban 5 autocares; la gente se empujaba la una a la otra para intentar ser los primeros para salir de allí. Nadie organizaba nada.
Se hizo completamente de noche. Fuera no había luz y dependemos sólo de las linternas de la gente. Hacía mucho rato que no llamábamos para no movernos y perder la cola con el miedo de que justo en ese momento llegaran más autocares.
Finalmente Jordi se acercó a las cabinas para hacer una llamada y justamente en aquel momento se organizó una avalancha iniciada por el sonido de un disparo. La sensación fue horrorosa ... oir un rumor de fondo sin identificar de donde venía, cada vez mayor. La gente gritaba “water! water!“. El hecho de que nos hubieran dicho que la ciudad se acabaría inundando hizo que el pánico se apoderara de la multitud. La sensación era de que una ola gigante estaba apunto de llegar y ahogarnos.
Marc salió corriendo sin rumbo, todo era oscuro, la gente corría, y yo corrí detrás suyo para no perderlo. Conseguí cogerlo. La gente se pisaba una a otra, nos protegimos detrás de una barandilla de hormigón y poco a poco todo paró. Afortunadamente conseguimos encontrar a Jordi, había heridos, personas en el suelo pisoteadas, algunas de ellas parecían muertas.
No podíamos continuar estando allí... había disparos, avalanchas... nos podían matar. Decidimos subir al piso superior dónde todavía no había demasiada gente. No seriamos de los primeros en subir al autocar pero podía ser peor quedarnos allá bajo.
Veíamos pasar bandas organizadas. Nos situamos para descansar al lado de una escalera de emergencia ya que había más iluminación y estábamos cerca de las cabinas telefónicas, nuestro único contacto con el exterior. Al lado teníamos otra familia con una niña de 4 años, Jeanola. No podíamos dormir y empezamos a hablar. Era increíble que todo esto estuviera pasando en Estados Unidos comentábamos. El padre de Jeanola, Alan, se preguntaba dónde estaba el ejercito americano. "Es el ejercito más poderoso del mundo y no nos viene a evacuar -se preguntaba-. ¿Cómo era posible que el gobierno gastara 3.000 millones de dólares diarios en la guerra de Irak y en cambio no dedica dinero a sacarnos de aquí? Estábamos indignados. Intentamos dormir o al menos descansar un poco.
Unas mujeres nos comentaron que ni la CNN ni la Fox hablaban del Centro de Convenciones. Ningún medio de comunicación norteamericano informaba de que había más de 10.000 personas sin comida ni agua allí y ni siquiera mencionaban nuestro edificio. Supimos que la evacuación del Centro de Convenciones no era prioritaria para el gobierno americano. ¡¡Sólo se hablaba del Super Dome!!
Éramos conscientes de que estábamos perdidos si el lugar en el que estábamos no era noticia. No enviarían a la policía para poner orden, ni traerian agua y no nos sacarían de allí. La situación era extrema y dramática, la única salida era hablar con los medios de comunicación y tener la oportunidad de contar lo que estaba pasando.
Afortunadamente Montse es periodista y nos hizo de puente. En España era de madrugada... Elisabeth de la agencia EFE saltó de la cama y dada la situación de emergencia se puso a trabajar para dar la noticia . Estábamos atrapados en el de Centro de Convenciones con 10.000 personas sin agua ni comida esperando una ayuda y unos autobuses que el gobierno norteamericano decía que ya estaban en camino pero que nadie había visto y que en realidad nunca llegaron. A nosotros toda esta falta de atención del gobierno nos parecía increíble ¿como podían haber enviado allí a 10.000 personas en aquellas condiciones y sin ninguna organización?. Nos sorprendía, por otra parte, la carencia casi absoluta de crítica de las personas hacinadas en el Centro. En realidad no esperaban que el gobierno ( El estado) hiciera algo por ellas. Jordi decía: “a esta gente le deben de poner algo en el agua desde pequeña para que no tengan capacidad critica.” Aquella noche hubo otra avalancha en el piso inferior; avalancha que vivimos con mucho miedo pero que afortunadamente no nos afectó.
1/09/2005. Segundo día en el CC : la sensación de inseguridad es total
La información de nuestra situación en el Centro de Convenciones llega al corresponsal de la CNN Internacional en Madrid. Por primera vez una de las cadenas de televisión más importantes de Estados Unidos y del mundo menciona la existencia del lugar dónde estamos. El corresponsal de la CNN en Madrid hace una conexión en directo y explica que una diputada española y su familia están en el interior del edificio y habla por primera vez de la difícil situación que padecemos las más de 10.000 personas que esperamos para ser evacuadas.
Nos pasan un teléfono del servicio de la CNN en español para hacerme una entrevista y poder explicar directamente lo que estamos viviendo. Por primera vez tenemos la oportunidad de contar directamente a los medios de comunicación norteamericanos lo que está pasando en el Centro dónde empieza a morir la gente.
Nueva Orleans: Como una ciudad en guerra. Vistas desde C.C.
Por mi doble vertiente de ciudadana y la vez haber tenido responsabilidades políticas no acababa de entender porqué nadie había previsto ninguna organización. En algunos momentos pensaba en qué hubiera hecho yo en tales circunstancias... con tantas salas en el centro, se hubiera podido organizar una mejor distribución de las personas, decidir lugares, “letrinas”... incluso si no podían llegar los helicópteros con comida se podría haber repartido de forma racional y organizada, el agua y comida del centro comercial. Hubiera sido una espera con angustia pero no con tanta desesperación.
Teníamos que empezar a hacer muchas más llamadas pero casi no teníamos saldo en la tarjeta de prepago del teléfono. Montse nos gestionó a través del servicio de emergencias consulares más tarjetas. El consulado de Houston se encargó de conseguirlas. Aquellas tarjetas fueron claves para no perder la comunicación y podernos salvar.
Lo primero fue llamar a las madres con quienes hacía casi dos días que no hablábamos. Pensamos que ya se habría hecho difusión de la noticia en España y queríamos que no se asustaran tanto. También seguimos llamando, hablando, haciendo gestiones para salir de allí.
Pude conectar con el Ministro Moratinos. Hablar con él me tranquilizó. Le expliqué la situación y nos informó de las gestiones que se estaban haciendo al máximo nivel político para poder evacuar a todos los españoles atrapados en Nueva Orleans. También acordamos que a partir de ese momento, cada dos horas estableceríamos comunicación con el Ministerio de Exteriores para coordinar la evacuación tan pronto como el gobierno de Estados Unidos diera una respuesta concreta sobre las diversas posibilidades que se estaban planteando.
Anochecía y en la radio las noticias no eran demasiada buenas. Se informó oficialmente que se había suspendido la evacuación del centro por considerarlo peligroso. Lo justificaron diciendo que un soldado había reultado herido la noche anterior. Yo pensaba...: “¿os imagináis que en un Barrio de Barcelona pasara esto?... que hay un disparo y la policía se marche en vez de volver con más policía para proteger al resto de 9.999 ciudadanos que también se sentían inseguros?.”
Todo empeoraba por momentos. Todo estaba mucho más sucio, el agua era muy escasa, la gente estaba mucho más desesperada... en realidad nosotros éramos afortunados... la mayoría de la gente había perdido la casa y no sabían si una parte de su familia estaba viva o muerta.
Nos dijeron que algunos medios querían hablar con nosotros e hicimos declaraciones a algunas radios y medios de comunicación.
En una de las llamadas de rigor para comunicar que seguíamos vivos y esperando la evacuación en la puerta 211 del Hall A, recibí la comunicación de la Vice-Presidenta del Gobierno Maria Teresa Fdez. De Vega. Otro vez me confirmaba que el gobierno español estaba totalmente volcado en conseguir que todos los españoles saliéramos de allí.
La embajada nos comunica que parece que otros catalanes están también en el Centro de Convenciones y que hace falta localizarlos para poder organizar una evacuación conjunta. Intentamos encontrar a la familia Fuster pasando el mensaje a la gente de alrededor y a “las pandillas” que se movían por todo el edificio. Cuando se lo comentamos a la familia vecina la mujer dijo: “a nosotros los negros también nos agrupan pero para morir.” Nos habíamos alojado en un B&B para ver de cerca como vivía la gente y aproximarnos a su realidad cotidiana. ¡ Y ciertamente nos habíamos aproximado !!! El destino nos situó en el grupo de los negros pobres, vivimos y padecimos directamente la atención que ellos merecían.
Es de noche. Intentamos dormir a ratos aunque resulta muy difícil por el calor, el miedo y el malestar. Había preparado una “cama” más “cómoda” con una silla y una mesita, tuve suerte y pude dormir tres horas seguidas... estábamos agotados. Aquella noche nos enteramos de que murieron varias personas y de que hubo secuestros a mano armada dentro del centro. La sensación de inseguridad era total. Sobrevivir ya no era tan sólo una cuestión de conseguir agua y comida... era cuestión de suerte no quedar atrapados en medio de algún tiroteo.
2/08/2005. Segundo dia en el CC: situación de putrefacción y de inseguridad total
El día empezó muy pronto para nosotros. Eran las tres de la madrugada cuando nos pusimos en marcha. La CNN Internacional nos pide que busquemos a alguna persona norteamericana atrapada también al Centro de Convenciones que pueda explicar en inglés la situación que estamos viviendo. Mientras tanto yo realizo otra intervención en la CNN en español. Lo tuvimos claro, tenía que ser nuestro vecino Alan Gould. Habíamos compartido los días y las horas con él, su mujer y su hija pequeña, con quien Marc también jugaba. Alan hizo unas estremecedoras declaraciones de la situación en la que nos encontrábamos y de la degradación de las últimas horas. Como cada uno de nosotros, puso su grano de arena por hacer posible que quienes estábamos en el Centro de Convenciones pudiéramos salir lo antes posible. Dijo... “esto es un genocidio de hoy en día”
En aquellos momentos el Centro de Convenciones era ya un lugar putrefacto... pensad en 10.000 personas sin organización, generando basura y excrementos. Mucha gente tenía ya síntomas claros de deshidratación, las enfermedades se extendían, nosotros también empezábamos a tener problemas de salud por el cansancio y la deshidratación; ya no nos quedaban fuerzas y nos encontrabamos mal.
Se vive entre basura, excrementos y charcos putrefactos.
De pronto y por primera vez llega un grupo de periodistas al Centro. La cadena ABC News nos filma y nos pide que hagamos declaraciones... son nuestras primeras imágenes en el centro que se ven en España. La gente desesperada contaba como los soldados no nos dejaban salir más allá de un cierto perímetro. “Pues marcharemos y que nos arresten, y así al menos tendrán que darnos agua y comida” decía la gente. Otros empezaron a gritar “nos tienen a todos los negros aquí para que desesperados nos matemos entre nosotros”.
La ciudad empieza a quemar. Vistas desde el CC.
Sobre las 10 de la mañana se va la luz y el teléfono, y Jordi comenta la posibilidad de que quizás vengan los soldados. Pero aun tardarán en llegar y la falta de comunicación exterior, especialmente la carencia de posibilidad de comunicar con las autoridades españolas, nos hace sentir desamparados. Ya no sabrán dónde estamos o si estamos vivos -pensábamos- o incluso los soldados podrían obligarnos a dejar el punto dónde habíamos informado que los estábamos esperando. Pensar todo esto hace que aumente aún más la tensión y el miedo. A la vez empezamos a sentirnos realmente mal físicamente. Mientras tanto Jordi intenta explicar a todos los periodistas que se encuentra nuestra situación, pidiendo que avisen al gobierno español. Es una situación realmente angustiosa, límite. Intentamos encontrar otra cabina en la calle o en algún edificio de los alrededores pero no funciona nínguna.
La primera medida de orden es proteger el helicoptero de Bush y no a los ciudadanos. (¿Y el agua? ¿Y la comida?)
Van pasando las horas. Jordi pide ayuda a un policía para ponerse en contacto con el gobierno español pero lejos ayudarnos el policía le dice que hay 35.000 americanos antes de que él. Estamos convencidos de que permaneceremos al menos un nuevo día en aquel ambiente de tortura psicológica y física y nos preparamos para pasar otra noche en el Centro. Ya son las tres de la tarde.
Se estaba llegando al limite.
De repente vemos un grupo de soldados que parece que buscan a alguien. ¿Nos buscan a nosotros? Al identificarnos nos piden que los acompañemos rápidamente. Mientras marchamos se produce uno de los momentos más emotivos: los soldados nos venían a buscar y a la vez a proteger por si la gente se sublevaba al ver que salíamos del centro antes que ellos... sin embargo su reacción fue aplaudirnos. Mucha gente sabía de los esfuerzos realizados por visibilizar la situación infrahumana del Centro de Convenciones y nos lo agradecieron. Fue un momento emocionante que nunca olvidaremos, sentir la solidaridad y humanidad de la gente aunque estuviera desesperada. 
Esto es América!!??
Tras salir del edificio los soldados nos ofrecen comida y agua. Es en esos momentos cuando somos realmente conscientes de los días que hemos pasado sin comer. Al cabo de un buen rato piden que subamos a un camión. Al marcharnos vemos que el resto de soldados empiezan a repartir comida militar y agua entre la gente.
Nos trasladan a una explanada llena de soldados desde donde está previsto deben evacuarnos; nos dejan a la sombra con una caja de agua y se van. Un policía gigante se dirige a nosotros y dice que estamos en una zona de seguridad, que no podemos continuar allí y que debemos desplazarnos... ¡¡¡otra vez al Centro de Convenciones!!! Damos de nuevo mil explicaciones hasta lograr hacerles entender que estamos esperando ser evacuados de la zona.
Por fin llega el helicóptero que nos traslada hasta Baton Rouge, al centro de coordinación de operaciones… una hora de vuelo. Son las 17.00. Me permiten hacer una llamada con la que puedo conectar con el gobierno español y explicar donde estamos para que nos vengan a recoger. Nos cuentan la buena noticia de que también la familia Fuster se encuentra fuera de peligro y ha sido evacuada. Se reunirán con nosotros y juntos viajaremos en coche hacia Huston
En las pantallas de las televisiones vemos a nuestros “vecinos” en el Hall A donde habíamos pasado tantas horas. ¡Todavía estaban allí! ¡Era increíble! Aquello era un infierno y pensar que ellos estarían obligados a pasar otra noche en aquel edificio mientras nosotros estábamos ya a salvo nos hizo vivir uno de los momentos más tristes de nuestra experiencia.
A las 22.00 h llega la familia Fuster. Nos alegramos mucho de encontrarlos. Hacía horas que los estábamos buscando. A media noche llega el personal enviado por la embajada española para recogernos.
Por fin a las 7 de la madrugada llegamos al Hotel en Houston y podemos ducharnos… lo deseábamos hacía muchas horas. Decidimos quedarnos unos días allí antes de regresar a Barcelona para descansar física y psicológicamente, rebajar la tensión y estar un poco más centrados y tranquilos.
Pensábamos en la importancia del agua en todo el proceso. El agua del huracán, el agua que inunda la ciudad, el agua corriente que no teníamos, el agua para beber que nos faltaba. No podíamos eludir el pensar cómo se había degradado la situación de hora en hora.
Pensábamos en la responsabilidad clara de las autoridades ( ya sean locales, del Estado o Federales) por la tortura que sufrió la gente y la muerte de muchas personas. Las decisiones equivocadas que se tomaron al enviar a miles de seres humanos a un lugar sin agua, comida ni organización…. Pero sobre todo las consecuencias de la falta de inversión pública en sanidad y servicios. En el Golfo de México cada año se producen varios huracanes de nivel 4-5 y países más pobres que EEUU tienen la capacidad de prevención para que no ocurra un nivel de desgracia tan elevado.
Vives a flor de piel la importancia de las decisiones políticas para la vida de la gente y piensas en el valor de lo público, del Estado, de la organización.
No queremos terminar este escrito sin agradecer a todas las personas que han hecho posible que estemos en nuestra casa y que se han preocupado por nosotros: el Gobierno Español, compañeros y compañeras del PSC, la red de amigas y amigos. También queremos mencionar especialmente a los medios de comunicación que ayudaron a informar sobre la situación en el Centro de Convenciones. Y a todas las personas que aquellos días en Nueva Orleans nos ayudaron.
Sabemos que somos afortunados por que estamos en nuestra casa y todavía hay miles de personas sin casa, su ciudad ha desaparecido, aún no saben donde está parte de su familia, y esperamos que lo más pronto posible puedan rehacer la normalidad de su vida.
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456 comentarios:
«El más antiguo ‹Más antiguo 1 – 200 de 456 Más reciente› El más reciente»Conclusiones que se sacan, el gigante americano, tiene los pies de barro, ahora eso si, tiene portaaviones como ciudades, miles de aviones y elicopteros repartidos en sus bases por todo el mundo, mandan sondas a marte y a no se donde diablos mas... pero no son capaces de sacar a su gente de un desastre natural.
Pues es que no se a qué achacarlo, si a la falta de previsión, de conciencia, de cuidado por sus ciudadanos, de ver-la-paja-en-el-ojo-ajeno, de sus sensación de todopoderosos...
O a todo a la vez quizá...
Impeach Bush !
http://narcotize.com/ojos
Estoy totalmente de acuerdo en que les mandemos todo tipo de ayuda junto con la factura mas gastos de portes, no olvidemos que son el pais mar rico de la tierra y que al tercer mundo se les manda ayuda en cuentagotas, sobre todo al Africa negra.
No haber ido a new orleans.Creo que lo que deberia haber hecho es en vez de tanta critica al gobierno estadounidense,deberia de haber hecho cosas desde aqui de españa para intentar ayudar en la medida de lo posible a la gente que no tuvo la suerte de salir de ese infierno. Del PSC tenias que ser.
Creo haber leído casi todo lo que usted ha escrito sobre su experiencia. Comparto sus comentarios críticos sobre la actuación del gobierno norteamericano. No olvide que, en España, ehmos visto tb como las autoridades permanecían de brazos cruzados en sucesos como las 11 muertes en el incendio de Guadalajara. Posteriormente, hemos sabido que el retén de los fallecidos en Guadalajara no tenía trajes contra el fuego, ni radios portátiles, ni siquiera la bomba de agua del camión funcionaba adecuadamente. La señora responsable del desaguisado, dimitió y ahora ha sido recompensada con un buen puesto en la empresa pública. No hace falta mirar a los EEUU. Tal vez nos sea más fácil solucionar los problemas que tenemos más cerca. Saludos y felicidades por su actitud ante los hechos. Besos
En el carmel en barcelona tambien creo que la celeridad con que se tomaron las medidas dejaron mucho que desear. EN TODOS LOS SITIOS SE CUECEN HABAS.vamos a ser menos criticos y mas solidarios. Tiempo habra de pedir responsabilidades.
Impresionante!!
Estas cosas, ni se predicen ni se sabe como actuar de la forma más correcta, al margen de todo lo que haya pasado, soy de los que piensan que reaccionaron tarde, de forma aceptable, pero por desgracia para esas 10.000 tarde. Realmente estas historias son las que cambian la vida.
Benviguda a casa!! Y gracies per compartir-ho amb nosaltres.
No me he explicado nunca lo del doble rasero. Los politicos debian hacer un examen de humanidad...¡Bah! Demagogia barata. Si hubiera pasado en España, estarias tranquila, Carod hubiera ido a Perpignan y el Katrina solo hubiera matado en el "resto" del Estado Español. Que facil es obrar así..., porque una cosa es predicar y otra, dar trigo. Mucho rajar de USA, pero si el Katrina pasa por la piel de toro, hubiera quedado como una piel de gamba. Dejar la poltrona y poneros a trabajar para aquellos que os pagamos, o sea, nosotros, el puto pueblo llano que ya empezamos a estar hartos de mantener a vagos y a maleantes.Poneros las pilas, colegas.
Lo peor de todo es ver que despúes de una experiencia tan tremenda como la que usted ha vivido, le ha servido de muy poco...
En vez de criticar tanto lo que usted tenia que haber hecho es obedecer a las autoridades de ese país y haberse ido cuando dieron la orden de evacuar la zona.
Lourdes,
Benvinguda !!!
Gracies per compartir aquestes reflexions. No estic d'acord amb alguns comentaris que has rebut.
La realitat: (1) Els USA tambe tenen zones com l'anomenat tercer mon pel primer mon.
(2) Els USA no estan preparats per fer front a un desastre natural o no natural, segurament com altres paisos (tambe el nostre).
(3) A USA avui conmemoren tambe un altre 11 de Setembre..... A Nova Orleans no.
Jaume. Washington DC
viva tu socialismo criticas a los politicos pero tu te aprovechas como la mas privilegiada de tus contactos "al mas alto nivel".
es una catastrofe imprevisible, los incendios en españa son previsibles...politiquillos menos hablar y mas trabajar de verdad.
Me ha gustado leer tu experiencia. Llevo toda la semana asombrada con la forma de gobernar en EEUU, con como la gente se comporta, parece todo un "sálvese quien pueda", la más absoluta insolidaridad y desprecio hacia los demás y antes el ejército que la Cruz roja.
Cambiando de tema, me sorprende que siendo diputada escribas tan mal en castellano, no sabes poner los artículos. También te agradecería que tradujeras tu ficha, me apetece leerla y encuentro que sólo está en catalán.
Gracias.
Creo que su experiencia ha debido de ser terrible. Incluso imagino su impotencia. Yo viví un atentado de ETA y puedo imaginar lo que se siente ante una catastrofe. No le digo que me alegre que le haya pasado, pero le pido que no olvide esos sentimientos. Usted es política, tiene en su región material suficiente para aprovechar estos sentimientos que le ha causado estos días. Pasese por el Carmelo, hable con la gente, deles esperanzas, incluso deles soluciones. De lo contrario, seguiremos pensado en sectarismos y bufonadas, en cuyo caso el único camino que le quedaría sería la dimisión. Un saludo
Habria que controlar al gobierno español, para que no desvie un centimo de la ayuda destinada al tercer mundo, no olvidemos que USA es el pais mas rico de la tierra, estoy de acuerdo con nervioso en que paguen la ayuda, ellos pueden de sobra solo hay que ver sus presupuestos militares y aeroespaciales. Esperemos que a partir de ahora este pais de prepotentes hagan una cura de humildad y piensen que viven a ras del suelo como los demas mortales.
me parece muy bien que critiques pues eso el o unjico que sabes hacer, pero yo me pregunto, cuando dieron la orden de evacuar, porque no os fuisteis?. LOs toros desde la barrera se torean muy bien y puestos a criticar porque no te quedaste aqui con estos pobres negros y trbajaste codo con codo?
que lastima que esta experiencia no te halla servido para nada,
La verdad,que teneis razon en la critica que haceis.El gobierno americano,actuo peor que un gobierno del tercer mundo.
Estimada Lourdes:
Leo lo que os ha ocurrido y me quedo estupefacta de que en un sitio como en Estados Unidos, la primera superpotenciia mundial, ocurra algo parecido. ¿Cómo puede haber ocurrido este desastre? ¡Si además estaban avisados de antemano! No puedo ni imaginar el miedo que habréis pasado, encima con un nene pequeño...qué angustia.
Por cierto, a todos los que aprovechan la coyuntura para criticar al PSC, este no es lugar, creo.
si tanto odia a los americanos porque se va de vacaciones a USA, porque no se ha ido al Sahara para ver lo que estan protegiendo sus colegas de partido y el "rey moro".
Gracias por la informacion.
Habeis vivido la situacion desde el privilegio de ser quien sois, me alegro por vosotros, espero que los demas tambien tengan alguna oportunidad.
Campesino.
Si piensas eso de los americanos, porque no te quedaste en tu casa solucionando lo del carmelo, cuantos quedan sin poder volver a sus casas (carmelo), tu ya estas en la tuya gracias a tu cargo, politiquilla.
Me parecieron vergonzosas las imágenes de soldados americanos escoltándote a tí y a tu familia para salir del Convention Center.
Es una muestra más de los privilegios que disfrutáis los politicos: trenes y aviones gratis, tres días de "trabajo" en el Congreso a la semana, escaños vacíos, periodos de sesiones de unos pocos meses, viajes "parlamentarios" a los cinco continentes, sueldos vitalicios, pensiones de primera, coche oficial, sueldos de escándolo ¿cuánto ganabas de informática?.
¿Y cómo te eligieron? En una lista cerrada, por ser amiga de Pepe Montilla. Si hubiera sido lista abierta ¿quién te hubiera votado.
Recapacita: ahí está el escándalo.
Con las torres gemelas casi lo mismo. Bombarderos logisticos, armas super precisas,..... al final no estan preparados ni para char contra los hombres ni para ayudar a los hombres.
Mil veces prefiero Europa y su modelo social.
Me alegro que todo haya pasado para vosotros, pero pone en evidencia cuánto político parasitario vive acosta de la democracia, del pueblo,defendiendo sólo sus propios intereses partidistas, creando fronteras donde no las hay, diferenciando a las personas por su lugar de nacimiento, aborregándolas en rebaños para que sean pastoreadas, justificando "culturalmente" las cuotas del poder partidista y el clientelismo político, haciendo un auténtico negocio de algo que debería ser, cuando menos, gratuito: servir a la sociedad, y no servirse de ella, erigirse en una casta de "profetas" de la democracia. Menos políticos, menos parásitos, más gestores anónimos... y menos fronteras.
Cuando leí el "Ensayo sobre la ceguera" de Saramago quedé impresionado y preocupado por cómo se describía la inhumanidad en tiempos de catástrofes. Hoy veo que una vez más, la realidad imita al arte. No he visto saqueadores, sino gente que llevaba latas de refrescos, agua y medicamentos. tampoco he visto enfermeros, sino soldados. No ambulancias,sí tanquetas. Y pobres, pobres, los pobres de la tierra, con las mismas caras en New Órleans que aquí o que en África.Sólo la solidaridad es una vacuna para conservar y recuperar la vista. Seguimos a ciegas.
Gracias por vuestro relato y hacernos conocer la realidad de aquellos días.
Estimada ciudadana: Me alegro de que estes bien eso va por delante,pero permiteme que critique ciertos asuntos.
1º No es de recibo criticar la malisima organización de una evacuación de esas dimensiones tan elevadas y maxime cuando habia orden de evacuar, y a ti te sacarón gracias a tus influencias politicas, eso a mi me da verguenza, revisa las imagenes de TV.
2º Un desastre de esa magnitud, requiere una movilización general de medios y eso no se hace en 2 dias y si no hacer una prueba sin avisar en Cataluña.
3º No quiero extenderme ni seguir comentando tu periplo y lo que alli hacias siendo del Psoe, pero rezar a vuestros santos para que no ocurra en España algo ni siquiera un 25% de lo que alli ocurrio haber si sois capaces de movilizar a un ejercito con 50.000 efectivos y medios moviles,aereos, y comida para ni siquiera 100.000 personas en un plazo según tu de menos de dos dias. Un militar
Un abrazo y bien venidos.
Estoy totalmente de acuerdo que es una verguenza que USA se gaste miles de millones de dolares en guerras sin sentido y no gane la guerra de ayudar a nuestra propia gente, a los mas necesitados. USA es un pais con muchisimos recursos, pero tenemos a los politicos mas corruptos del mundo. De lo que estoy muy orgusollo de este pais en donde vivo, es en los recursos humanos y humanitarios de la gente de la calle. He pasado decenas de horas ayudando en el centro de convenciones de Dallas y la dedicacion de la gente de la calle a los desfavorecidos es increible. Donaciones monetarias, gente que ha adoptado familias enteras en sus propias casas, cientos de voluntarios. Chapeau para los estadounidenses y suspenso a los politicos. Espero que esta situacion le haga pensar a los americanos cuando ponen la siguiente papeleta dentro de las urnas. Pero eso creo que es un mal comun en todos los paises.
Un saludo desde Fort Worth (texas)
Lourdes, mi solidaridad por los momentos pasado, vosotros y todas las personas que lo vivieron junto a vosotros.
Riqueza material, no significa que se tengan valores como la solidaridad, el respeto, la ayuda,...y esta vez ha quedado muy claro a los ojos del todo el mundo. Cuando lo que se fomentan son valores individualistas y de competencia ocurren estas cosas en situaciones limites......desgraciadamente no esperaba que ante esta tragedia los yankis supieran hacer mas.
Aunque como casi siempre, los que mas han perdido son los que menos tenian, a ver si abrimos los ojos de una vez. Con cariñi Arantza,
Estimada amiga:
Ansioso por ver como usted aprovecha su inesperada popularidad para impulsar leyes nuevas que hagan que las catástrofes en España se llevan mejor de lo que se han llevado en EE. UU., o porqué no decirlo, en la propia España hasta ahora. Quizá en consonancia con sus propios comentarios, sugiero que la gestión de las catástrofes pase de cargos electos ("políticos") a funcionarios (independientes de los partidos políticos).
Me alegro mucho de que no les haya pasado nada a usted y a su familia.
asi se hace, aprovechar una catastrofe de tal magnitud para demostrar lo bien que lo hace su partido y de paso un poquito de demagogia antiamericana.
seguro que ud. lo hubiese hecho PEOR.
¡Qué experiencia más dramática! Vuestro relato me ha puesto los pelos de punta. Habeís tenido mucha suerte. Lo increíble es que los medios de comunicación y la opinión pública esten tan controlados y manipulados. En momentos así, los menos afortunados padecen las consecuencias directamente y queda demostrado lo frágil que es nuestra sociedad occidental. La solidaridad y el civismo son valores en declive ante situaciones tan extremas. Afortunadamente, algunos seres humanos siguen siendo personas y se resisten a cambiar ante una epidemia tan brutal. Gracias por compartir vuestra experiencia con nosotros.
Gracias, Lourdes, por demostrar que no es lo mismo vivirlo desde dentro que desde fuera del país.
Ante todo me alegro de que todos os encontreis bien. Y también me alegro de que hayas aprendido una cosa LO IMPORTANTE QUE ES EL AGUA PARA TODOS.
A ver si lo pones en práctica desde el cargo que tienes.
Bueno, esta diputada, con todos sus errorres y limitaciones, al menos ha tenido el valor de crear este blog y dar cabida democrática a todas las opiniones. Esto sí es una aportación positiva. Está permitiendo que los ciudadanos se expresen hasta en su contra: y esto, que yo sepa, no lo había hecho nadie, hasta ahora.
Estoy de acuerdo en que la actuacion del gobierno norteamerica es penosa, por no decir deplorable, pero me parece que usted despues de haber vivido ese infierno y siendo politica deberia de hacer algo por ayudar a esa gente que quedó atrás.
Entiendo su motivación para escribir este blog pero me parece que deberia de buscar una manera más directa de ayudar a esa gente, no solo contar su experiencia sino dada su posición intentar moverse -como lo hizo para conseguir salir de New Orleans- para ayudar.
Por último, quiero decir que la obligación del gobierno español era sacar de esa ciudad antes de la llegada del huracan a todos los españoles que se encontraran en la zona afectada, para eso estan los consulados y las embajadas. Los responsables de exteriores debieron haber localizado y evacuado a todos los ciudadanos españoles -he oido que aun quedan españoles en la zona del desastre-, independientemente de fueran politicos o turistas
Una catástrofe de tal magnitud, ha afectado a un territorio equivalente a media España, deja KO a cualquier Estado independientemente de su inclinación política, incluso a EEUU.
¿Se imagina un huracán de categoría 5 que rozara Barcelona? ¿o París?¿o Londres?
En fin mucha demagogia y poca lógica.
Yo he participado en el montaje de campamentos para 5000 personas y es la de Dios, no quiero ni pensar lo que se necesita mover diariamente para dar alojamiento y comida a cientos de miles de personas. Camas, comida, agua, médicos, WC, correo, teléfono, etc.
y además con carreteras cortadas, sin energía eléctrica, sin agua potable en las cercanías, con bandas de delincuentes,etc.
A mi me pillo de viaje en Miami tambien, pero aquello no fue nada. Al leer a Lourdes me quedo estupefacto y se me abren las carnes de pensar que tanta gente ha vivido ese horror.
Habla usted en su artículo de 'salvaje economía de mercado', ¿y lo de El Carmelo qué fue? ¿Salvaje economía socialista?
Lo de Guadalajara, según la teoría del iluminado de su marido, ¿también fue un genocidio?
Hay que tener la cara más dura que el hormigón para decir ciertas cosas. O eso, o ser socialista. No me cabe duda alguna.
La próxima vez no se vaya de vacaciones a USA como una vulgar snob pudiente, que lo único que hace gastándose su dinero allí es conseguir que sigan financiando guerras 'ilegales' por medio mundo, ¿o es que no se da cuenta?
Después de ver por Tv. las imágenes de los destrozos de los tornados en Cataluña (al parecer tornaditos de juguete comparado con lo del Katrina)me horrorizo al pensar lo que ha pasado esa pobre gente. ¿Estamos preparados en España (o como queramos llamarla), para algo por el estilo?
Por cierto, llevas razón....el agua es importante, es de todos y para todos.
He leido varios comentarios que hacian referencia al "agua para todos" con cierta ironia. Me imagino que no estareis pidiendo agua para regar campos de golf y convertir cultivos de segano a regadio? Porque eso no sería agua para todos sino mucho morro.
Muchas gracias, Lourdes, por acercarnos esos duros momentos vividos en USA.
Estoy totalmente de acuerdo contigo en que fue una malisima gestión la llevada a cabo por el gobierno de Bush. A priori se especulaba sobre si el efecto del Katrina (nada menos que de fuerza 5), pudiera ser o no devastador para la zona, pero mientras se debatía sobre el tema no se organizó absolutamente nada, conociendose de sobra que se avecinaba una catastrofe.
Y mientras tanto... ¿a que estaban jugando en la White House?
Espero que los ciudadanos de USA se decidan pronto a talar el arbusto.
...y decir que creo que, como yo, hay muchas personas que piensas que en USA no necesitan ayuda de nadie. Son la principal potencia mundial, y es un poco desvergonzado por su parte gastar millones de dolares en guerras y por otro lado ponerse a pedir. Sinceramente, pienso que hay paises que necesitan esa ayuda de verdad.
Alguien ha comentado sobre lo mal que escribes el castellano siendo como eres, diputada.
El problema no es ser o no ser diputada sino ser bilingüe, que como decia Josep Pla es una tragedia para los catalanes. Hay una gran diferencia entre saber una lengua y conocerla.
Me olvidaba....tu como politica y diputada no tienes derecho de viajar ,ni tomar vacaciones y menos viajar a usa para criticar.
No se te ocurra compararte con nu estro amado bush que se toma sus largas vacaciones en el rancho y no las interrumpe aunque haya huracanes , inundaciones y aunque la gente se este ahogando o muriendo de hambre .el no puede interrumpir su patriotico descanso por tan poca cosa.
victoriano
Señora diputada. desde Argentina la felicito por su iniciativa de abrir este espacio, a los fines de conocer detalles que la prensa a veces no relata. Confio en su palabra, y deseo que por favor me envie su e-mail, pues soy especialista en prevencion de desastres y deseo conocer mas acerca de su experiencia.MI correo es geb_2006@yahoo.com.ar
Muchas gracias.
La verdad es que me resistía a creer las informaciones que hacían referencia a las declaraciones hechas por usted y su compañero sentimental pero al leer su blog no me queda más remedio que rendirme a la evidencia.
Su catadura ético-moral y sociopolítica es similar a la calidad de su castellano escrito. (Uséase, paupérrima)
¿Genocidio? ¿Campo de concentración?
Por favor....
Si esos términos no fuesen tan serios sus declaraciones serían catalizadores de hilaridad supina.
Su sectarismo llega a asustar, aunque a estas alturas no sorprende, como tampoco sorprende su estulticia al viajar a una ciudad justo después de que se diese la orden de evacuarla.
Echo de menos las críticas a las autoridades locales y federales (demócratas ellas), que tienen mayor peso de responsabilidad que la nacional, sobre todo sabiendo que "esto" no es nuevo, pues el huracán Betsy, de intensidad 3, ya arrasó y anegó más de la mitad de Nueva Orleans a mediados de los 60.
Echo de menos también un mínimo de verguënza ajena, pues usted pertenece al partido que "tan bien" gestionó el derrumbe (en este caso, no natural) de parte de un barrio barcelonés y estamos hablando en este caso de una catástrofe natural que ha afectado de gran manera a una superficie equivalente a casi DIEZ Cataluñas...
En resumen, su sectarismo es equiparable a su estulticia pero hay que agradecerle la publicación de este "blog". No porque nos cuente algo nuevo (que no lo hace, ya que a diferencia de lo sucedido en "El Carmelo", las cámaras y prensa sí han podido acceder al lugar de los hechos, contarnos en tiempo real lo que pasa y no se ha hecho pacto de silencio alguno) sino porque ayuda a cualquier librepensante desprovisto de prejuicios a relativizar todos los exabruptos antiestadounidenses vertidos a modo de crítica en la opinión pública española que "sintoniza" con sus posturas. Le doy las gracias por ello, aunque no creo que haya sido su intención.
PD: Permítame una recomendación. La próxima vez que viaje, no se olvide de leer los periódicos, algunos políticos socialistas sí se enteran (por lo menos así lo declaran) de algo cuando ejecutan esta acción...
No parece que usted pusiera inconvenientes a que la Guardia Nacional evacuara a Ud. y a su familia mientras el resto de sus compañeros de desdichas se quedaban en aquel infierno. También me llama la atención que en lugar de regresar inmediatamente a España, siguiera unos dias en EEUU, que tal mal gestionado parece estar.
Como alguien más ha recordado, aquí los politicos (su partido ahora tiene las responsabilidades de una gestión eficaz) no han sabido estar a la altura de las circunstancias en Guadalajara o El Carmelo; una cosa es predicar y otra dar trigo.
Lourdes...¿Le has dado ya las gracias al sargento de la Guardia Nacional Americana Carlos Rossell?
Lourdes...¿Qué te parece el anti-americanismo de algunos medios de comunicacion publicos?
Lourdes...¿Le has dado ya las gracias por el arriesgado rescate a Mr. Donald H. Rumsfeld?
Lourdes...¿Qué opinas de la Opa Hostil de Gas Natural sobre la madrileña Endesa?
Lourdes...¿Qué opinión tienes sobre el filme ¡Viva Zapatero! de Sabina Guzzanti!?
Lourdes...¿ Se barajó alguna vez la posibilidad de un rescate por medio de un comando dirigido por el diputado de la Selva, Excmo. Sr.D. Juan Puig Cordón?
Mi comentario es que vivo aqui en USA en otro estado y llevabamos todos viendo varios dias por la tele que habian dicho que se evacuase la ciudad. Estaba todo el pais informado de que venia un huracan de nivel 5 desde una semana antes. Entonces, porque os quedasteis???? Yo si me dicen que evacue, me largo. No entiendo que mucha gente como tu se quedase y luego a esperar que me rescaten...diferente es cuando es algo que viene sin avisar. Pero el huracan se sabia que venia. De todas formas siento que hayas pasado por eso, pero pienso que mucha gente podria haber evitado pasar por tu situacion. En America todo el mundo tiene coche, y si no se alquila, y si no coges un bus. Pero si te dicen que te vayas que viene algo gordo, vete!
Pensabas que te iban a lanzar flores por las calles... y estás recibiendo críticas-merecidas-por un tubo....¡Saludos a don Jordi!
Me da verguenza ver como una politica de Catalunya, sin tan mal le parece EStados Unidos, que cojones hacia alli de vacaciones???, eso para empezar. Segundo, si llevaban muchos dias dando orden de que se evacuara la ciudad, porque yo estaba cerca y cogi mi coche y me puse a conducir como una loca y me fui de alli. Vosotros, porque os quedasteis??? Y que tu gracias a ser blanca y politica, que te rescaten y ahora vuelvete a Espana a criticar. Tendrias que haberte quedado a ayudar, eso es lo que hemos hecho los demas, volver a los estados destruidos y AYUDAR!!!! Me pone de mala leche ver pjios como vosotros que estabais aqui de vacaciones...la reaccion vuestra solo se le ocurre a pijos capullos de clase media-alta.
Ja pots donar gràcies al fet que siguis diputada (del partit que sigui, perque la gran majoria son iguals, a xupar i viure del cuento), perquè sino vas ser de les primeres a ser rescatada? I a sobre, ho expliquem sense cap tipus de vergo